martes, 14 de octubre de 2008

Atletico Tucumán Campeón 1983

Por Silvio Nava

Que lejos parece todo, tenía yo 16 años aquel mes de mayo de 1983, hace más de 25 años, que me marcaría para toda mi vida.
Es que mi viejo, quién siendo hincha de Central Norte respetó mi amor por Atlético, me comenzó a llevar al Monumental y a donde jugara el DECA desde chico y el 3 de mayo de ese año se iba para siempre y dejaba en mi un gran vació difícil de llenar.

Es quizás por ello que recuerdo con tanto cariño a aquellos guerreros del 83, que con gran esfuerzo, superando a la adversidad, y logrando lo que todos los hinchas decanos veíamos difícil, el campeonato, me ayudo a superar ese duro trance en mi vida.

Atlético Tucumán había logrado el último título liguista en el año 1979 con aquel gran equipo dirigido por Rogelio Domínguez.

En 1980 estuvo cerca, pese a realizar una gran campaña no pudo lograrlo a pesar de la gran cantidad de goles que marcó Héctor "bambino" Gomez ese año.
En 1981, la maratón de partidos por el torneo Regional para clasificar al Nacional de primera división de ese año, era prioritario, porque de clasificar al Nacional se presentaba la gran posibilidad de ingresar al torneo Metropolitano de AFA, es por ello que se descuidó el Campeonato anual de la liga y se perdió no sólo la posibilidad de ganar el torneo sino también la segunda plaza que quedó en manos de Atlético Concepción de La Banda del Río Salí.
En 1982, ya con un equipo en parte renovado los decanos realizan la peor campaña hasta ese momento desde que se reestructuró el fútbol tucumano en 1977 y queda en 4º ubicación, perdiendo toda posibilidad de acceder a las competencias de AFA y con un parate de casi 7 meses sin jugar un partido oficial.

A comienzos de 1983 Atlético Tucumán comienza un cambio generacional en su plantel, las últimas figuras que quedaban de aquel gran equipo eran Víctor Palomba y Luís Ricardo Barrientos.

A ellos se comienzan a sumar grandes valores surgidos de las inferiores, que con los años terminarían siendo la base del gran equipo que en el 87 ascendería al entonces flamante torneo Nacional B de AFA.

La gran figura emergida en esos años era sin dudas Julio Antonio Barreto, delantero, goleador, de mucho carisma y liderazgo en cualquier grupo y con una gran mentalidad ganadora.

El entonces presidente el doctor Julio César Ramos, había iniciado un período de austeridad dentro del club, para superar la crisis económica en la que Atlético estaba inmerso.

Es por ello que se contrató un técnico conocido de la casa: Miguel Santos Piazza, aquel defensor que lució la camiseta decana a fines de los 60 y comienzos de los 70.

En mayo de ese año estaba previsto el comienzo del campeonato de la Liga Tucumana de fútbol que clasificaría al campeón para el torneo Nacional de primera división de 1984.

Comenzaría Piazza a darle forma al equipo que sorprendería a todos, con un soberbio Ricardo Salomón, quién hasta ese momento había sido suplente, postergado en su puesto por Francisco Ruiz y Gabriel Puentedura, y que volvía de Atlético Concepción de La Banda, donde había jugado la última temporada a préstamo.

Algunos nombres conocidos que habían alternado la titularidad como Miguel Diamante, Víctor Jiménez y Oscar Pedraza y jugándose con la gran aparición de ese año de Luis Carlos Reartez y haciendo debutar a un chiquiín de 18 años que con el tiempo se transformaría en uno de los grandes ídolos Decanos, Raúl Heriberto Aredes.

El retorno de Julio Barreto, uno de los pilares de aquel equipo, fue otra de las apuestas fuertes de Piazza para conformar un equipo ganador.
A ellos se sumaban la vuelta de Víctor Palomba y Luis Barrientos, quienes jugarían algunos partidos y serían transferidos.

Atlético tuvo un comienzo que no fue de los mejores, en 4 fechas había conseguido, un triunfo, dos empates y una derrota, sólo la rutilante como inesperada aparición de Luis Reartez en el primer equipo era una bocanada de aire fresco.

El primer clásico.


La prueba de fuego llegaría aquel domingo gris en Ciudadela, Atlético llegaba como punto, San Martín que venían de jugar el Nacional de primera división de AFA de 1983, tenía un gran equipo con muchas estrellas, pero apareció quién sería el verdugo durante los años siguientes, Luis "correcaminos" Reartez y con sólo 4 partidos oficiales disputados con la camiseta de Atlético, marca aquella tarde los dos goles del triunfo para el 2 a 0 final y el delirio de los hinchas decanos.

La marcha en el torneo.
Atlético muy sólido en defensa y con la dupla Reartez - Barreto, fue dejando rivales de la zona B en el camino, hasta lograr la clasificación al hexagonal final, donde jugarían los 3 mejores clasificados en las dos zonas, todos contra todos a dos ruedas por puntos.

La clasificación fue lograda una fecha antes del final en el Colmenar ante un muy buen equipo Estación Experimental a quién los decanos vencieron 2 a 0 con goles de Darío Amatti y Julio Barreto



El petit Torneo.

Con ese nombre se lo conocía al hexagonal final donde habían llegado clasificados por la zona A: San Martín, Deportivo Aguilares y Atlético Concepción de Banda del Río Salí. Por la zona B: Atlético Tucumán, Central Norte y Jorge Newbery de Aguilares.

Comienzo a toda máquina.

Los decanos comenzaron a toda maquina el petit torneo, el 4 de septiembre en una primaveral tarde reciben a los leones de la Banda en el Monumental y lo vencen claramente 1 a 0 con gol de Julio Barreto y lo vencen tras dos años de no poder hacerlo.

En la 2º fecha, otra vez en el estadio de 25 de mayo y Chile, Atlético vence a Central Norte con 2 goles otra vez de Julio Barreto y se coloca como único puntero con 4 unidades seguido de Jorge Newbery de Aguilares con 3.

En la 3º fecha una riesgosa visita a la ciudad de Aguilares visitando a Newbery, una verdadera prueba de fuego y los decanos ganaron demostrando una gran personalidad 2 a 1 con gol de Luis Reartez y Mariano González en contra de su arco.
El Tercer Clásico del Año.

Atlético Tucumán realizaba una gran campaña que ilusionaba a su gente que como siempre lo seguía a todos lados dando su aliento, logrando que los jugadores decanos se sientan locales en todos lados, 3 jugados y 3 ganados y la punta solitaria del torneo.

El domingo 25 de septiembre de 1983 a dos días de cumplir 81 años, los albicelestes reciben por 3º vez a los de Ciudadela.

En un partido cerrado y trabado, con pocas situaciones de gol en los arcos, faltando 12 minutos, Daniel Clemente ejecuta un córner desde la izquierda en el arco de calle Chile y la dupla goleadora, le da un nuevo clásico a los decanos, "el cirujano" Barreto le gana a sus marcadores( en las pelotas paradas lo tomaban a veces entre 3 rivales) la peina al segundo palo y Luis Reartez le supera en el salto a Martínez y coloca un soberbio cabezazo que ingreso por al palo izquierdo de Chamorro marcando el tanto del triunfo.

Con este triunfo Atlético se escapaba en las posiciones con 8 puntos (en esa época un triunfo eran 2 puntos), con 4 jugados y 4 ganados y sacándole 4 puntos a sus perseguidores inmediatos, Central Norte y San Martín.

El camino al título.

Los partidos que siguieron fueron el 5º triunfo consecutivo ante Deportivo Aguilares por 2 a 0 en otro difícil reducto en Aguilares con goles de Miguel Diamante y Luis Reartez, un empate sin goles ante Atlético Concepción. Pero la punta no corría peligro.

La tarde negra.

No solo negra por la camiseta de Central Norte, sino por el resultado y por que Atlético perdía a uno de sus jugadores claves.
Corrían 4 minutos del primer tiempo y Julio Barreto que ensaya una chilena en el área Cuerva, cae pesadamente y el silencio se apoderó de los hinchas decanos al ver la desesperación con que el centro delantero llamaba a los auxiliares.
Doble fractura en el brazo izquierdo, luego el tanto de Central Norte. Pese a no perder la punta San Martín acechaba a un punto luego de este partido.

Un triunfo barroso.

Faltaban 3 fechas para finalizar y Jorge Newbery visitaba el Monumental.
Un partido muy difícil con una cancha castigada por las inclemencias del tiempo y por la lluvia que caía durante el partido.
El puntero Barros, reemplazante de Barreto, marca el único gol de la tarde a los 11 minutos del primer tiempo en un partido muy duro donde el arquero Amaya le detiene un penal al "correcaminos" Reartez, pero el triunfo valía doble, porque se mantenía la punta y la diferencia de un punto ante San Martín.
El ansiado campeonato llega ante San Martín.

El 23 de octubre de 1983 hace 25 años Atlético llegaba al clásico de la penúltima fecha del torneo con 1 punto más que San Martín.
Esa tarde el equipo conducido por Miguel Santos Piazza se consagra campeón en el Monumental tras vencer 1 a 0 a San Martín con gol de Luis Reartez, quién ese año terminaría convirtiéndole 4 goles en 4 partidos disputados.
La victoria, pese a suspenderse el partido faltando 15 minutos, cuando Reartez se escapaba a marcar el 2º gol y las pedradas llovían desde la tribuna de calle Bolivia donde se encontraba la parcialidad de los de Ciudadela, clasifica a los decanos campeón anual y logra el pasaje para jugar el Nacional de primera división de 1984.

Luis Reartez quien ese año había debutado en primera con 23 años, se consagraba goleador del torneo con 13 tantos.
En la última fecha en cancha de Argentinos del Norte, Atlético sale a la cancha campeón a jugar el partido de la última fecha ante Deportivo Aguilares tras conocerse el fallo de la Liga Tucumana dando por finalizado el clásico del domingo con el resultado a favor de los decanos.
Ese día continuo la fiesta que ya se había desatado en el Monumental, es que Atlético Tucumán volvía a ser campeón luego de 4 años y volvía nuevamente al Nacional de 1983.
El plantel de ese año estaba integrado por: Ricardo Salomón, Jorge Albornoz, Miguel Rearte, Miguel Diamante, Víctor Jimenez, José Daniel Ponce, Américo Marcelino Sosa, Oscar Orlando Pedraza, Luis Eriberto Ignacio, Raúl Heriberto Aredes, Luis Carlos Reartez, Julio Antonio Barreto, Daniel Ricardo Clemente, Luis Armas, Juan Carlos Santillán, Darío Amatti, Víctor Palomba, Manuel Barros, Luis Barrientos, Eduardo Guía, Raúl Pachiotti y Roberto Albornoz.









Nota: Silvio Nava


Fotos: Diario La Gaceta y archivo personal




































































9 comentarios:

Julio Prebisch dijo...

Año inolvidable tambien para mi 1983, uno de los mas intensos de mi vida. Estaba por recibirme de abogado, la vuelta a la democracia y Atletico campeon despues de 4 años.Muy lindo tu comentario Silvio, me llena de nostalgia.

caco dijo...

muy bueno, silvio!!!!!

Anónimo dijo...

Excelente! Te felicito Silvio. Qué bueno recordar esos momentos que nos hicieron tan felices a los decanos y qué bueno que los jóvenes puedan conocer todos aquellos detalles de nuestra historia para que tengan más argumento a la hora de decir por qué Atlético es un grande. Que no sólo defiendan esta afirmación con frases repetidas o cargadas sino con referencias concretas a los hechos del pasado decano. Me voy a abusar con un pedido: ¿Podría ser posible en el futuro un informe sobre los grandes arqueros decanos? Un gran abrazo y el aprecio de siempre desde Caleta Olivia, Santa Cruz, el sur del sur.

Manuel Hernández

Silvio Nava dijo...

Gracias Julio, todavìa te debo la nota del negro Aguero.
Gracias Caco.
Manuel te prometo esa nota de los grandes arqueros DECANOS, para mas adelante.

Diegui7o dijo...

muy buena nota, y espero tu opinion del blog de la filial del dk...
y cuando vaya a tucuman espero cruzarme con vos y asi me nutris de la historia dle club, pese a que tengo 20 años y no se tanto del club como yo querria saber. un abrazo grande
Jalifa

Silvio Nava dijo...

Gracias, Jalifa.
Espero conocerte pronto personalmente.

un abrazo

Anónimo dijo...

vamosss es mi tio americo sosa!!

Blas dijo...


Hola a todos,

Primero quiero felicitaros por la nota, muy buena!

Les escribo por si tienen información sobre un jugador del decano de 1984 de apellido Monroy. Era volante o delantero, y jugó el Nacional de 1984. Cualquier dato me vendría bien, nombre de pila, trayectoria en Atlético, etc.

Creo que en 1986 pasó a jugar en Ñuñorco.

Saludos,

Cristian dijo...

Debido a que pase toda mi vida viviendo en Tucumán, me hice fanático de Atlético y tuve la posibilidad de ir a verlo a distintas canchas. Lo máximo que hice por el equipo, fue conseguir Vuelos a Buenos Aires desde Tucuman para alentar al equipo contra River

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